Llega la navidad, una época para compartir y recordar momentos con familiares , amigos, compañeros de trabajo y un largo etc. que se asocian con comidas y cenas un tanto copiosas e inacabables. Con los excesos navideños solemos sentirnos con  malestar general (sensación de hinchazón, nauseas, diarrea, estreñimiento e incluso aumento de peso), por ello en los días posteriores a estas fechas tan señaladas debemos llevar a cabo diversos cambios en la alimentación para recuperar nuestro bienestar físico. Estos cambios no se basan en hacer una dieta milagro prometedora sino en realizar pequeñas modificaciones en nuestra alimentación que nos ayudara a recuperarnos. Empezando por hacer comidas más ligeras los días posteriores a estas fechas, que favorezcan la depuración del organismo y la eliminación de toxinas, con alimentos que nos aporten tanto vitaminas como sales minerales que nos ayudaran a recuperar ese desequilibrio sufrido. 

Aún estamos a tiempo de prevenir los síntomas que causan los excesos, aquí os dejamos unos consejos que son bastante útiles.

  • Procurar no saltarnos comidas con el objetivo de compensar los excesos de la próxima, ya que llegar con hambre a la cena de nochebuena o año nuevo hará que tengamos más hambre y sobretodo ansiedad y consumamos más cantidad de alimento.
  • Tener claro que estas fiestas tienen como objetivos estar con la familia y amigos y no para pegarnos grandes atracones de comidas que nos producirán sentimiento de culpabilidad posteriormente.
  • Aprovechar las vacaciones para intentar hacer más actividad física. Las compras navideñas pueden ser un buen motivo para salir a caminar y dejar el coche a un lado. Caminar unos 20 minutos ocasiona un gasto entorno a las 150kcal y un ahorro de tiempo y dinero, pues evitamos atascos, parking etc.
  • Intentar sustituir el alcohol (que nos aporta unas 80 kcal por copa de vino) por algún refresco light, con ello disminuiremos parte de las calorías aportadas.

Finalmente si no has podido evitar los excesos puedes realizar actividad física y seguir estas pautas dietéticas para ayudar a tu organismo a recuperarse.

  • Desayuno: Puedes tomar un lácteo junto con una ración de pan de centeno y una pieza de fruta.
  • Media mañana: Tomar una pieza de fruta y  una taza de infusión (diente de león, cola de caballo, té verde) o caldo vegetal nos ayudara a hidratarnos y nos aportara sales minerales y vitaminas.
  • Comida: Un primer plato basando en verdura preferiblemente cruda (aliños, ensaladas..), un segundo plato proteico (carne, pescado o huevo) y de postre fruta.
  • Merienda: un lácteo junto a un vegetal como puede ser una zanahoria, trozos de apio y calabacín.
  • Cena: Un primer plato de verdura (sopas, purés, cocida) acompañada de un segundo proteico (carne, pescado o huevo) y un lácteo.

Por último y no menos importante hidratarnos a lo largo del día fomentando el consumo de agua, evitando refresco, zumos envasados o bebidas azucaradas.

Y recuerda el verdadero sentido de la navidad no es correr para conseguir un regalo, ni extralimitarse en la alimentación sino una bonita época del año para centrarnos en quien amamos, nuestra familia y amigos.